MENDOZA : Desde el CEC, afirman que hubo 40% más de despidos que en 2016

En total el gremio contabilizó 320 desvinculaciones en los primeros cuatro meses del año en la provincia. Dicen que los puestos no son reemplazados.

La situación del comercio parece agravarse. Es que ayer, el Secretario General del Centro de Empleados de Comercio (CEC), Guillermo Pereyra, colocó en números los despidos del sector: ya son 320 mendocinos en el Gran Mendoza, Luján y Maipú, que se quedaron sin trabajo en los primeros cuatro meses del año.

El diputado provincial de Frente Renovador y secretario gremial del CEC lanzó una estadística más preocupante: los despidos se elevaron un 40% con respecto al primer cuatrimestre del año pasado.

Pereyra afirmó que las desvinculaciones fueron aplicados por todo tipo de tamaño de negocio, fue más evidente en los híper y supermercados, en los shoppings y también fue común entre las pequeñas y medianas empresas.

En 2017, el despido toma diversas formas, según Pereyra, hay supermercados que recurren a formas encubiertas como es el retiro voluntario.

“La empresa consulta a los que se quieren ir de la firma entonces algunos optan por ésa opción ya sea porque su pareja trabaja, o porque se quiere trasladar a otra ciudad. En todos los casos las grandes superficies comerciales abonan la indemnización correspondiente. Todos tienen a sus empleados en regla y abonan todas las cargas laborales”, explicó Pereyra.

La visión de las cámaras

Desde la Cámara Empresaria Comercio, Industria, Turismo, Y Servicios De La Capital De Mendoza -Cecitys- su actual vicepresidente Marcelo Marra afirmó que los despidos pueden ser más frecuentes en las grandes superficies comerciales antes que en los pequeños y medianos comercios de la provincia.

Y es que según la visión de Marra, el comercio minorista no hay desvinculaciones por una sencilla razón que está conectada directamente a los costos que produce los despidos.

En cambio para Marra son las grandes superficies comerciales las que producen despidos con mayor frecuencia ya que en ésos casos, poseen la suficiente espalda financiera para hacer frente a despidos más numerosos.

Como las grandes cadenas tienen una gran rotación de personal no tienen problema de dar de baja, desvincular una persona y hacer frente a los costos importantes que ésa acción genera.

Según Marra, son los híper y supermercados los que más sufren la baja de ventas producto de la caída del poder adquisitivo, la competencia despiadada que mantienen entre ellos y el éxodo de consumidores hacia Chile.

De otro costado si bien la baja de ventas también es sentida por los más pequeños, los despidos según Marra, no son realizados de manera habitual por los altos costos que implican.

“Si una persona lleva dos años trabajando, desvincularlo cuesta entre $ 70 hasta $ 90 mil, si esta situación le pasa a un dueño de kiosco el impacto negativo es enorme. Despedir cuesta y mucho al bolsillo de un pequeño comercio“, concluyó.

Por su parte, Pereyra indicó para precarizar el empleo varias empresas están utilizando estas maniobras: “como las pymes tienen mucha presión impositiva les proponen a sus empleados echarlos, para luego volverlos a contratar a media jornada. Es decir, se les paga media jornada con las cargas sociales correspondientes a la mitad por lo tanto el trabajador tiene menos jubilación, menos aporte, en tanto la otra mitad de la jornada se lo pagan en negro”.

El otro causante

Desde la Unión Comercial e Industrial de Mendoza (UCIM) su vicepresidente Juan Viciana afirmó que el despido es otra manifestación de la precarización del empleo producido por los negocios informales.

“El pequeño comerciante que evade impuestos está avanzando sobre el corazón comercial de la provincia. Todo esto produce mucha precarización laboral porque los empleados de esos negocios no reciben sus correspondientes beneficios de obra social y jubilación.

Además los negocios informales ocasionan el cierre de negocios que cumplen y trabajan en la formalidad justamente porque no pueden competir con los precios bajos que tiene lo informal”, explicó Viciana.

Desde la Cámara Argentina de Comercio advierten que los negocios informales al evadir impuestos poseen rentabilidad 30% más que los formales.