Para que no haya despidos, petroleros aceptan reducción de salario y jornada laboral

Trabajadores de Tecpetrol aceptaron disminuir la jornada laboral a ocho horas, con la consecuente merma salarial, a cambio de sostener las fuentes de trabajo amenazadas por la desinversión en equipos de extracción de hidrocarburos.

“Hicimos una asamblea de aproximadamente 600 trabajadores en el yacimiento que tiene Tecpetrol en el área El Tordillo, donde se facultó a la Comisión Directiva para negociar la disminución de la carga horaria a cambio de que se garantice el sostenimiento de las fuentes de trabajo y que se nos informe sobre la extensión del contrato que tiene esa compañía”, informó a Télam el secretario adjunto del gremio, Carlos Gómez.

Perteneciente al grupo Techint de Paolo Rocca, Tecpetrol tiene una larga historia en la exploración y producción de petróleo y gas en Argentina y buena parte de Sudamérica.

“Se nos amenaza con 254 posibles despidos de Tecpetrol y por eso ayer hicimos la asamblea en la que se transmitió a todo el personal, casi 600 trabajadores” la posición de la operadora sobre que para ella “la única alternativa de minimizar despidos es aplicando un diagrama de 8 horas en todo el yacimiento para sostener un 50% de los equipos”, explicó Gómez.

Por el convenio colectivo, los trabajadores tienen diagramas de 12 horas, con dos días de trabajo por uno de descanso, de manera que al mes trabajan 20 días y gozan 10 de franco.

Sin embargo, “en la actualidad los equipos trabajan de lunes a viernes, con lo cual hay recorte de salario”, dijo Gómez y añadió que por otro lado los trabajadores de perforación, pulling y workover (remoción y mantenimiento de equipos) están “en la casa, porque no hay trabajo, cobrando un porcentaje”.

“En la coyuntura no es mal negocio resignar algunas conquistas a cambio de mantener la relación laboral en una época donde la desocupación avanza a paso agigantados en esta provincia”, sostuvo el gremialista.

Gómez, que además de dirigente sindical es diputado provincial, reclamó además que “el gobierno informe qué se hará con la concesión petrolera que fue prorrogada desde noviembre del 2017, porque necesitamos que se garanticen los puestos de trabajo y que se privilegie las empresas regionales pero también que las empresas cumplan con las inversiones que prometieron, lo cual no nos consta que haya ocurrido”.

Si bien los contratos petroleros vencen a fines de este año, Chubut en 2013, mucho antes que terminen las concesiones, prorrogó los convenios hasta 2047 con el apoyo de los gremios que ahora piden más información sobre la curva de inversión que tienen previsto realizar de aquí en más.

El Sindicato petrolero cuya conducción integra Gómez pide la equiparación del precio interno del petróleo de Chubut al que se reconoce a Neuquén, que es diez dólares mayor y argumenta que esa diferencia en el mercado internacional es de sólo dos dólares, entre el petróleo “Medanito”, de Neuquén, y el “Escalante”, que se extrae en golfo San Jorge, en Chubut.

Según Gómez, “los mismos trabajadores plantearon su malestar porque se sabe en el ambiente que en Vaca Muerta están invirtiendo casi 2.300 millones de dólares” hasta 2019 “mientras que acá esa inversión será de apenas 30 millones de dólares” y además se perdieron beneficios como los reembolsos por puertos patagónicos y los incentivos a la exportación petrolera.

En consecuencia, según dijo, en 2016 se perdieron casi 1.400 puestos de trabajo entre retiros voluntarios, jubilaciones anticipadas y despidos, tendencia que se profundizará este año si no hay cambios.